la muerte. (antiguos escritos)
rumiar claveles, tragarlos y vomitarlos...
un día de triples partidas, cuando mis pestañas entre sal se pierdan, hallaré un nombre para al fin rumiarlos con fundamento; para quedarme con los párpados enemistados al menos dos noches; para quedar paralizada por el ruido de los jarrones y volver a vomitar después de oler tan afamado perfume...
el más chik, el más in...
quedaré estática del alma por días o tal vez años... claro que quedaré!!
pero no quiero mascar claveles en un atardecer que no conozco!!!
ni menos perderme esa tarde violentando el acto con mis náuseas...
no quiero perderme el atardecer entonces, si no mastico flores, si no lo disfruto...

